miércoles, 14 de enero de 2009

Silencio, rebelión y muerte


Cuando el malogrado Federico García Lorca escribió La casa de Bernarda Alba en 1936, resignándose a leerla a sus amigos, ya que no pudo verla estrenada nunca, no sabía que llegaría a ser su obra más famosa, más aclamada y más emotiva. Sin embargo, seguramente sí era consciente del enorme potencial humano de que había dotado a todos sus personajes, y de que la pasión que los corroía y los destruía estaba tan perfectamente simbolizada y tan claramente expresada en los diálogos que la obra resultante no podía ser más que un derroche continuo de maestría literaria y de dominio de la palabra recitada, de tal manera que la altura dramática de la tragedia puesta en escena sobrecoge y conmueve por igual.
Porque, debajo de la descripción del despotismo en que la vieja Bernarda ha enterrado a sus hijas, privándolas de la alegría de la vida y del amor, condenándolas a un luto silente y a una obediencia despiadada, amenazadas por la espada de Damocles de las apariencias y de la falsa virtud, late la compasión del autor hacia las criaturas oprimidas, desde la comprensión de quien comparte una situación parecida.
No en vano la primera y la última palabra de Bernarda en la obra es "¡Silencio!", porque Bernarda es una tirana que aplasta cualquier tentativa de levantamiento contra ella, aunque sea la de su propia hija. La verdadera tragedia de La casa de Bernarda Alba no es la de los personajes que viven tristes situaciones personales, ni la de las muertes, sino la realidad terrible que supone que un poder establecido se haya convertido por la fuerza de los hechos y del miedo en inamovible, y así, según pase el tiempo, será cada vez más difícil de erradicar, porque la imposición de obediencia donde verdaderamente ha arraigado es en los corazones de los oprimidos.

12 comentarios:

Arc dijo...

Es una pena que no hubiera ido a mas clases de Andrés Amoros,porque seguramente sabría mucho más de esta obra que nos has comentado.NO obstante el post es bueno y la foto un poco siniestra.

Didac Valmon dijo...

Poco que aportar...gracias, por cierto, por el autobombo...
Lorca murió joven pero había escrito como si fuera mayor

Ego... dijo...

Me encanta!! Crecí odiando a Bernarda y muchos de los valores que predicaba.
Lo leí siendo muy joven y consiguió atraerme mucho. Esta navidad mi sobrina me preguntó si tenia ese libro porque tenía que leerlo para el cole. Y me lo leí en una tarde de nuevo antes de prestarlo.
Me encanta Lorca y el desgarrado pincel con que retrataba y criticaba unas formas y tradiciones que ahogaban la juventud, la vitalidad y la pasión.
Y la película en la que Ana Belén hace de Adela me gustó bastante tambien.
Un besazo.

Arwen Anne dijo...

Lorca fue asesinado joven, pero dejó mucho para la posteridad y esta obra, con su gran verdad por delante, es una de ellas, gracias por acercarnosla un poco mas

besos

Javier dijo...

En COU hice de Bernarda, cuando nos tocó leer la obra en grupo en clase. Y ya en la facultad, en una optativa con Marcos Roca como profesor, tuve que interpretar a Bernarda de nuevo. Es una obra a la que tengo mucho cariño, y de una indudable calidad literaria: cada personaje es representación simbólica de un carácter diferente, y aunque no puedo decir que me caiga bien, me encanta el personaje de Bernarda.

"¡Mi escopeta! ¡Dónde está mi escopeta!"

AliciA dijo...

En efecto, Arc, a mí se me hubieran hecho más cortas las clases que hubiera pasado contigo...

Didac, me parece muy divertido cuando se habla de "el Lorca maduro", como si é hubiera sabido que iba a morir... Aunque, ¿quién sabe?

Ego, hiciste bien. Puede que el libro no vuelva... ;) No he visto la peli, ¿por qué no nos la comentas en Ego por el cine?

Muchos besos, Arwen, y gracias.

Javi, ¡¿has tenido clase con Marcos Roca Sierra?! Wow!

Georgia dijo...

Grato visitarte

saludos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Eso es jugar con ventaja.... Tocas a Lorca como el que no quiere la cosa, y hablas de la par mí, mas increible obra teatral del siglo XX. Para mí, esta obra es más imporante por lo que no dice, por la puerta entreabierta que deja, que por la dureza de las formas que presenta.
Un saludo!

Ivy dijo...

me dieron ganas de leerlo, la foto me asustó un poquito, jaja

pero me compraré el libro en definitiva

besos

Ivy dijo...

ah, me preguntaste en mi blog q significa "bancarse la libertad"

bancar es sinónimo de soportar

y la expresión significa "ser capaz de elegir, de tomar una decisión, mantenerla porq se está convencido de ella y hacerse cargo de las consecuencias de esa elección hasta el final, sin volver atrás o culpabilizar a otro"

se entendió?

besos

América dijo...

Bodas de sangre y Yerma,tragedias inmortales del teatro español.

La casa de Bernarda Alba,drama profundo desgarrador ,un reto en para cualquier expresión artística,retrato de una época,de sentimientos reprimidos reflejo de una sociedad opresora.
Excelente blog!

María José dijo...

He conocido a Marcos Roca, este mes de Noviembre de 2012 en el programa de: Universidad para los mayores.
He tenido la gran fortuna de recibir de él, dos clases magistrales sobre Lorca y la generación del 27. Ha sido emocionante escuchar el silencio atento de todos los asistentes mayores, bebiéndonos con deleite las emocionadas palabras de Marcos. Adora a Lorca y a todos los alumnos presentes nos transmitió e hizo partícipes de su emoción, hasta hubo un momento en que se le quebró la voz leyendo un poema. Las dos clases fueron emocionantes, vivas y ricas. Nos hizo conocer a Lorca en su maravillosa profundidad y amarle.
Disfruté plenamente y sobre todo asumí la vida de este Ser tan genial, que en mi época escolar, no entraba en los planes de estudio. A decir verdad, no nos enseñaban, literatura. Como tampoco os enseñaban historia (apenas Los Reyes Católicos y el Descubrimiento de América ) Ahora con mi ingreso en La Universidad para los Mayores, estoy recibiendo una enseñanza de calidad, que nunca habría imaginado antes y el haber recibido esta lección impartida por Marcos Roca, en solo dos días, ha sido un regalo de un valor incalculable, además es una persona entrañable y cercana.
Gracias Marcos

María José Martínez Grimaldo