miércoles, 17 de septiembre de 2008

La enloquecida fuerza del desaliento


Con este verso del poeta Ángel González pueden entenderse buena parte de las emociones que lo llevaron a desgranar, a lo largo de toda su vida poética, su alma en unos versos sobrecogedores, cuya principal virtud estética parece ser la sencillez, tal vez también la sinceridad lacerante.

Ángel González es sin duda alguna uno de los poetas más conocidos dentro de ese grupo poético tan desconocido que se ha dado en llamar "Generación de los 50". Su obra poética avanzará, en términos muy generales, desde el lamento pesimista de corte existencial (en Áspero mundo, 1956) hasta el desengaño de la posibilidad de cambiar el mundo y la desconfianza en los jóvenes expresada a través de la ironía (en Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y las actitudes sentimentales que normalmente comportan, 1977 o en Prosemas o menos, 1985) y el juego lingüístico.

Sin embargo, para mí Ángel González es, ante todo, un conmovedor poeta amoroso, un cantor de lo cotidiano, un artista capaz de encontrar literatura en el prosaísmo diario, y conseguir con eficaz naturalidad un efecto sorprendente de sonido y pensamiento. Genial descriptor de la luz, sus poemas están llenos de claroscuros, de suaves matices, de ciudades inhóspitas pero habitadas de un increíble potencial humano en ternura, en sencilla convivencia, en subversión irreverente, con su tono conversacional, pero trascendente, que es marca de estilo, que traza, según avanza la lectura, renglones en el alma.

Me basta así ( de Palabra sobre palabra, 1965)

(fragmento) Si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;

ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese

Dios, haría
lo posible por ser Ángel González

para quererte tal como te quiero.

2 comentarios:

EGO dijo...

Magnífico Ángel.

Nepomuck dijo...

ese tio deberia ser Arcángel como minímo.consigue arrancarte una sonrisa al final.sólo los mejores pueden hacer eso.